lunes, 8 de junio de 2026

Torero y toro 

 

Una nueva figura, que estaba bastante deteriorada, guardada desde hacía tiempo. De material de marmolina. La reconstruí las piezas y la pinté con óleos, para darle reflejos sobre todo el toro, y así darle nuevo colores nueva vida. 

tiene un tamaño grande de casi 40 cm tanto de alta como de ancha.

 

martes, 12 de mayo de 2026

¡Vente a la boda! 

Una historia real (y muy surrealista) 

 

En plena primavera se acercan los días de celebración: bodas, comuniones, ferias, romerías…

Mi tienda no estaba lejos del juzgado de guardia, así que era habitual ver, de vez en cuando, coches engalanados, invitados elegantes y ese ir y venir propio de las bodas.

Aquel día parecía que iba a ser tranquilo, 

   así que decidí aprovechar para ordenar y limpiar la tienda, el escaparate y el taller de la trastienda. Entonces entró un fotógrafo, con su buena cámara y su bolsa llena de objetivos. Se puso a curiosear mientras esperaba a que unos novios terminaran en el juzgado y se marcharan al convite, listo para hacer su trabajo como fotógrafo oficial de la boda.

 

        Lo saludé y él siguió mirando. Cinco minutos después, entraron varios conocidos suyos, invitados que también comenzaron a curiosear.

     Luego llegaron otros que venían detrás, que estaban esperando fuera. Después, más invitados que esperaban a los que esperaban… y así sucesivamente. Al rato aparecieron los que buscaban a los que estaban esperando; luego los primos, los cuñados, los amigos de los novios, las novias de los primos, las cuñadas de los cuñados… y, por supuesto, las suegras, consuegras, suegros y consuegros.

   En cuestión de minutos, había allí más de 50 o 60 personas en un espacio reducido de apenas 50 metros cuadrados, lleno de estanterías con figuras, cuadros y expositores.

Aquello empezó a parecer el apartamento de los hermanos Marx: todos hablando a la vez, preguntando, comprando y con unas ganas tremendas de fiesta. Y yo, como una loca, intentando atender a todo el mundo como podía.

 

       De repente, los novios, al ver tanta gente allí dentro armando jaleo, decidieron entrar también, pensando que formaba parte de la celebración. Y con ellos entraron los padrinos, los testigos… ¡ya no faltaba nadie! Entonces empezaron los gritos típicos: “¡Vivan los novios!”, “¡Que se besen!”, “¡Vivan los padrinos!”

Durante unos minutos, aquello fue un auténtico caos. Lo que iba a ser un día tranquilo se convirtió, en un instante, en un follón de gente bien vestida, alegre y con ganas de celebrar.


 

Y no se fueron enseguida. Al contrario: ya que estaban allí, aprovecharon para comprar regalitos, detalles para los novios o para alguien de quien se habían acordado en el último momento. Yo solo veía pamelas, vestidos de lujo, lentejuelas, esmoquin… una mezcla de perfumes caros… y todo el mundo hablando, riendo, cantando: ¡fiesta, fiesta!

 

En aquella situación tan absurda, solo faltaba que entrara un catering con bandejas de bebida y canapés. Y casi sucede, porque algunos ya se refrescaban con latas de cerveza. Mi tienda parecía la antesala de una recepción de boda, y yo en medio, completamente desbordada.

Cuando estaba a punto de gritar al más puro estilo de Lola Flores: “¡Si me queréis, irse!”, al padrino no se le ocurrió otra cosa que decirme:

—¿Te vienes con nosotros a la boda?

—¿Yo?

Y entonces corrió la voz. En un sitio tan pequeño y con tanta gente apretujada, fue rapidísimo. Todos empezaron a animarme:

—¡Sí, vente!
—¡Vente con nosotros!
—¡Vámonos todos de fiesta!
—¡Recoge y te vienes a la boda!

Y, oye… que me convencieron.

Así que cogí las llaves, cerré las persianas y me fui con todos ellos, con mi cara lavada, mis vaqueros, mis zapatillas de deporte, sin pamelas ni lentejuelas, y con mi perfume de agua fresca a un euro el litro.

Y fue, sin duda, la mejor boda en la que he estado nunca.


 

 

 A veces, los mejores planes son los que no tenías.

viernes, 1 de mayo de 2026


Abaniquera Elegante

Restauración de una abaniquera: proceso y resultado

En esta ocasión, quiero compartir el proceso de restauración de una abaniquera que llegó al taller con un evidente desgaste en su acabado.

Se trata de una pieza con un gran valor estético y funcional, pensada no solo para conservar abanicos, sino también como elemento decorativo. Sin embargo, el paso del tiempo había provocado la pérdida de parte de su presencia original, especialmente en las zonas doradas.

El trabajo comenzó con una limpieza cuidadosa, fundamental para eliminar suciedad y no dañar los materiales originales. 

Una vez limpia, se procedió a la renovación del pan de oro  Este proceso requiere precisión y respeto por el acabado original.

Durante toda la restauración, el objetivo ha sido conservar el carácter de  una abaniquera, clásica, para conservar los recuerdos y los abanicos 

El resultado final devuelve a la pieza su presencia y equilibrio, permitiendo que vuelva a cumplir su función y a formar parte de un entorno con la elegancia que debería tener.

Cada restauración es un proceso único, en el que el tiempo, la técnica y la sensibilidad juegan un papel fundamental.

 

lunes, 13 de abril de 2026

 El Resucitado de Aguilar


Pinte la figura del Jesús Resucitado de Aguilar de la Frontera

cuidando cada detalle para que conserve la esencia de la imagen original.

Aunque fueron piezas pequeñas, representan una tradición grande, llena de historia y devoción.

Un trabajo sencillo, pero hecho con cariño y respeto.


miércoles, 8 de abril de 2026

Mis primeros pasos entre procesiones y recuerdos 


Hay recuerdos que no se borran. Aquel escaparate de Semana Santa fue uno de mis primeros trabajos: los cofrades en procesión, los romanos de la banda, la Virgen presidiendo la escena… y yo, aprendiendo a crear con paciencia y cariño.

La tienda ya no existe, pero ese escaparate me dio mi primer premio, en una época en la que aún se contaba en pesetas y los móviles no tenían cámara. Pero la emoción de ver mi trabajo reconocido sigue viva, igual que entonces.

Hoy, después de tantos años restaurando objetos llenos de historia y acompañando a tantas mujeres en mis talleres, me doy cuenta de que ese escaparate fue más que un trabajo: fue una señal. Un recordatorio de que este camino —el de crear, restaurar y dar nueva vida a lo que importa— era el mío.

Gracias a quienes habéis formado parte del camino y a quienes aún llegaréis. La emoción sigue siendo la misma.

Gracias a quienes habéis formado parte del camino… y a quienes aún estáis por llegar. La ilusión sigue siendo la misma.


jueves, 26 de febrero de 2026

libros que florecieron y se reutilizaron en Navidad 

 Esta Navidad quise dar nueva vida a varios libros antiguos, transformando sus páginas en flores, estrellas, ángeles y papanoeles,  llenas de delicadeza.
Unas  artesanías donde el papel se convirtió en protagonistas otra vez   y dando nueva vida a esos libros que decoraban nuestras estanterías

 

 
qué mejor regalo para un colegio del Rincón de la Victoria que me da tanta alegría  




lunes, 9 de febrero de 2026

 

 Donde descansa el amor: un instante detenido en un Cupido 

 

El amor respira en silencio entre sus alas.

 
 Cuando Cupido Tensa su arco, El amor te puede llegar el destino aguarda su flecha.
  Sus alas, de pan de oro, ilumina el instante previo al disparo, ese momento en que la flecha del amor busca un corazón. 
Una figura preciosa que puede narrar una historia de amor, el deseo, la belleza y la magia  se entrelazan en esta sola figura de amor  

 

miércoles, 26 de noviembre de 2025

 Restauración de un reloj antiguo 

cuerda y madera

 

Hay objetos que guardan historias en su interior. Este reloj de cuerda, con caja de madera, había perdido parte de su encanto con el paso del tiempo. La dueña me lo confió con la esperanza de devolverle vida… y ha sido un placer hacerlo.

Durante la restauración realicé varios arreglos: limpieza profunda, reparación de detalles en la madera y pulido de acabados. Poco a poco fue recuperando su brillo, hasta quedar como nuevo. 

La satisfacción de ver otra vez su presencia renovada es tan grande como la sonrisa de su dueña al recibirlo.

Este trabajo me recuerda que cada pieza merece una segunda oportunidad. Con paciencia y cariño, los objetos vuelven a contar su historia.

lunes, 10 de noviembre de 2025


“Cosechando ideas con céntimos y papel”

 Este fin de semana me dediqué a experimentar con una idea sencilla pero muy especial: transformar céntimos en un racimo de uvas. Con paciencia, fui colocando cada moneda hasta que tomó forma, acompañada de hojas de papel que transformé en hojas de verdad y un pequeño tallo. El resultado es una pieza que juega con la metáfora del vino y la creatividad:

 
 “Céntimo a céntimo… se fermentan ideas. Porque hasta lo más insignificante puede transformarse en arte y cosechar ideas.”
 
 Me gusta pensar que, igual que las uvas se convierten en vino, los pequeños detalles cotidianos pueden convertirse en algo valioso cuando se miran con otros ojos. Este racimo de céntimos y papel es un recordatorio de que la imaginación está en lo cercano, en lo humilde, y que siempre podemos brindar con nuestras propias creaciones.

jueves, 9 de octubre de 2025

  Ramo decorativo en porcelana fría

  pensado para emocionar

 

Hoy quiero compartir uno de los proyectos que más disfruto: la creación de ramos decorativos con porcelana fría. Este último ramo está formado por flores blancas modeladas a mano, con centros en tonos verdes y amarillos, acompañadas de hojas que completan el conjunto. Cada pieza está trabajada con cuidado, buscando un acabado natural y elegante.

Lo pensé para decorar rincones especiales: una estantería, una mesa de entrada, un despacho… esos espacios que ganan vida con un detalle hecho con cariño.

 


jueves, 2 de octubre de 2025

 Nueva pieza terminada: Ángel decorativo 

De marmolina, pintado con óleo y detalles en pan de oro irisado. Su canasto lleva flores modeladas a mano en porcelana fría, cada una única. Una obra que celebra la delicadeza, la luz y el arte hecho con alma.



domingo, 7 de septiembre de 2025

Tríptico de la Virgen del Carmen

 Manualidades con alma antigua

 


Este proyecto nace de la idea de transformar materiales modernos en una pieza clásica.  Un tríptico con base de poliuretano, trabajado para imitar madera envejecida. Los detalles dorados para dar un toque cálido y devocional.

En el centro está la Virgen del Carmen, representada con estilo tradicional. A los dos ángeles en láminas craqueladas, una técnica que simula el desgaste natural del tiempo. Aunque los materiales son actuales, el resultado tiene una estética antigua y religiosa.

Cada parte ha sido trabajada con cuidado: desde el craquelado hasta los reflejos dorados, buscando que el conjunto tenga carácter y presencia.




Cada grieta, una memoria fingida. Así, aunque nació de materiales modernos, su alma es antigua.